Un día te fuiste. Me dijiste, como si nada, “no quiero mas nada de vos” Y desapareciste. Como desaparece la noche tras cada amanecer. Te fuiste. Abriendo la puerta a un nuevo comienzo. Sin vos. Nunca me imaginé que el final iba a estar auspiciado por tu egoísmo, por tu falta de empatía. Ahora sé cómo viven los demás. Ahora sé que la vida sin vos es amarga y silenciosa. ( Y eso me hace acordar a vos, a tu última esencia, a tu revolución) No paro de pensar si tendría que haberme ido primero cuando vi que ya no eras vos. Aunque yo también evolucioné, quizá mi mejor versión no fue suficiente para vos. Lo que no para de atormentarme es el futuro. Pero no por tu no presencia, si no por aquellos que vendrán. ¿todos juzgarán así? ¿Todos se van a ir así, sin mirar atrás, sin llevarme?