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Jueves

Hoy me levante mareada. El cielo está blanco flúo y eso me molesta. Un montón.
Hace días que salgo a caminar y a observar. A observar a la gente, el trajín del tránsito. A escuchar, el susurro de los árboles, las risas que se lleva el viento, el silencio infinito que se adueña por unos minutos de la avenida.
Pero, ¿sabés lo que más me pasa ultimamente? Siento que estoy hechizada. Como si alguien me hubiese tirado una maldición. No puedo escapar.
Cuando era pequeñita le temía muchísimo a morir. Hoy en día ya estoy un poco más amigada con ese concepto. Pero aún así, la muerte me duele. Pero no cualquier muerte. La tuya. La que todavía no termino de aceptar, ni de entender. Tu muerte, que no finalizó tu vida, simplemente la detuvo. De golpe y sin previo aviso te fuiste. En tan poco tiempo que no pude despedirme.


Algun dia se me va a romper la asadera de mi abuela. Se me va a romper y no la voy a tener mas. Se va a ir, lejos. Va a dejar de existir acá. Igual que mi abuela. Se va a romper y no va a existir más. Al final nos parecemos un poco a las cosas, sobre todo en la parte que se rompen. Aunque nosotros, los humanos, nos rompemos de otra forma. Más imperceptible, en silencio (no siempre, pero generalmente). 

Entonces, seguro se me rompa. Y ojalá se me rompa a mi y que nadie tenga que cargar con ello. ¿Será un momento tenso? ¿Será poco a poco, hasta que un día no quede nada?


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Sabado, 20 de Abril de 2019

Te extraño. Extraño que te des cuenta que te extraño. Extraño lo que eramos juntas, ese código unívoco que compartíamos. Extraño que me llames por todo, o por nada. Extraño tu voz. Extraño tu sombra en las paredes de mi casa, extraño tu risa perturbandolo todo. Extraño tu presencia, si. Pero es mas que eso. Porque ultimamente me irrito en tu presencia. Porque te veo y no estás. Porque sos vos, pero otra. Extraño los planes del futuro, la vida compartida. La incondicionalidad al final se volvio condicionada. Igual no te culpo. Ni a vos ni a mi. Quizá sólo sea un tramo de este camino compartido. Capaz en la próxima rotonda te vuelva a encontrar.